¿Por qué?

Los dientes se pueden «teñir» debido al tabaco, algunos fármacos, determinados alimentos… pero suelen ser tinciones extrínsecas sin importancia, que se solucionan con una limpieza dental profesional (tartrectomía) y una correcta higiene diaria.

Si aún estando limpios y sanos, piensas que tus dientes deberían ser más blancos, debes saber que el color de los dientes, como el tono de la piel, varía de una persona a otra.

En nuestra consulta, observamos a diario que el color amarillento de los dientes supone un problema para muchas personas, que preferirían tenerlos completamente blancos.

La explicación radica en la estructura del diente:

Los dientes de leche o temporales, suelen presentar un color blanco intenso, a diferencia de los permanentes, que de forma natural suelen ser algo amarillentos.

El color natural de los dientes permanentes suele tender al amarillo debido a que el esmalte o capa externa de los mismos, bien mineralizado, deja transparentar la estructura subyacente, la dentina, que es de ese color.

En los dientes de leche, sin embargo, esta transparencia no se da porque se han formado mucho más rápido y la estructura de su esmalte es amorfa y por lo tanto, opaca.

 

Además, el color amarillento de los dientes puede verse aumentado en situaciones en las que se ha producido un desgaste excesivo del esmalte debido a bruxismo, utilización de cepillos de cerdas muy duras, técnicas de cepillado inadecuadas o uso de productos abrasivos.

Hoy en día existen técnicas de blanqueamiento, seguras y eficaces, que pueden modificar esa tonalidad para hacernos sentir bien con el aspecto de nuestra boca.

Si te preocupa el color de tus dientes, consúltanos: con una exploración bucodental completa descartaremos que se trate de un defecto del esmalte y te explicaremos las posibles opciones de tratamiento.

 

Marta Avilés, Odontóloga.

 

Si quieres que hablemos sobre algún tema de salud bucodental, escríbenos a:  hola@clinicadentalmonzon.es

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